Análisis de orina
Una simple muestra de orina puede ayudarnos, una vez analizada, a
diagnosticar enfermedades autoinmunes, del riñón, sistémicas como la diabetes o
infecciones urinarias. Aprende a descifrar sus resultados.
Escrito por David Saceda Corralo, Médico
Interno Residente, especialista en Dermatología Medicoquirúrgica y Veneorología
·
Preparación para
un análisis de orcionales o urinarios. Después te realizará una exploración
física general, y valorará la realización de un análisis de orina. Te dará un
volante con el que pide la prueba y señalará los datos que quieren que analicen
en el laboratorio.
Días después de esta primera visita, o en
el mismo momento, podrás recoger la muestra y llevarla al ambulatorio.
Necesitarás un bote estéril que te darán en la consulta del médico o
tendrás que comprar en la farmacia. Cuando vayas a recoger la muestra se
recomienda tener tus partes íntimas limpias para evitar contaminación, y es
mejor que no toques los bordes del bote con nada. Procura recoger la orina
de la primera hora de la mañana, ya que estará más concentrada y es más útil
para el análisis. El primer chorro de orina al miccionar es mejor no recogerlo
porque es habitual que esté contaminado con gérmenes del tracto urinario.
Cuando termines de recoger la muestra
cierra el bote con cuidado. Recuerda que para el análisis basta con poco
volumen de orina, no hace falta que lo llenes al máximo. Deja el bote a
temperatura ambiente, pero llévalo al ambulatorio en las horas siguientes. Si
dejas el bote durante muchas horas al aire libre puede contaminarse de
microbios o perder sustancias útiles para el análisis.
Cuando llegues a la consulta sólo
tendrás que entregarlo y podrás irte. Los resultados pueden tardar desde horas
a días y te los darán en la consulta del médico.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario