lunes, 1 de octubre de 2018

REACCIONES FEBRILES



¿Qué son y para qué sirven?
Qué son?
También llamadas antígenos febriles, son un conjunto de pruebas que sirven para diagnosticar enfermedades que causan fiebre, como brucelosis (fiebre ondulante, fiebre de Malta), fiebre tifoidea (Salmonella) y rickettsiosis (fiebre Q, fiebre manchada de las montañas rocallosas). Padecimientos a los cuales están expuestos tanto niños como adultos.
Cuando el cuerpo humano es invadido por agentes infecciosos, responde produciendo anticuerpos (tipo especial de proteínas) contra ellos, los cuales pueden ser observados en muestra de sangre del paciente y ser identificados de acuerdo a cantidad y tipo de infección.
 Las infecciones se suelen adquirir en áreas con mala higiene, como zonas después de desastre o guerras, extrema pobreza y falta de servicios de drenaje y agua potable, epidemia de piojos y garrapatas, entre otros. No obstante, la presencia de estos agentes infecciosos también se da en zonas urbanas donde se consumen alimentos preparados con poca higiene y al aire libre.

Se conocen como reacciones febriles a aquellas pruebas que se utilizan con el principal objetivo de diagnosticar determinadas enfermedades como: fiebre tifoidea, brucelosis, rickettsiosis…  Así, los médicos hacen uso de los antígenos febriles para detectar anticuerpos en el suero de los pacientes contra agentes infecciosos que hayan invadido el organismo.
Así, el valor de los anticuerpos depende en gran medida tanto del tipo como del curso de la propia enfermedad. Para que los resultados obtenidos realmente tengan valor, se deben tomar dos muestras separadas por un periodo de cuatro semanas; de este modo ambas pueden ser comparadas.
¿En qué consisten las pruebas de reacciones febriles?
·                Debido a que se trata de análisis sanguíneo, se requiere muestra de sangre del paciente, la cual se extrae pinchando alguna vena, que suele ser del brazo, con aguja anexa a un tubo de ensaye.
·                Personal profesional capacitado utilizará material nuevo y estéril para este procedimiento a fin de evitar infecciones y/o complicaciones.
·                De esta forma, una vez recolectada la muestra se envía al laboratorio para detectar la presencia de anticuerpos o "células de memoria", las cuales indican que el cuerpo ha estado en contacto previamente con diferentes tipos de bacterias, o bien que el cuerpo ha padecido ciertas enfermedades.
·                El valor del anticuerpo depende del tipo y curso de la enfermedad. Para que los resultados tengan un valor diagnóstico la cantidad de ellos debe aumentar, por lo que se deben tomar 2 muestras separadas por un periodo de 4 semanas para ser comparadas.
·                El informe del resultado de la prueba se hace tomando en consideración la dilución más alta que se observe en la reacción positiva.